Noticia 3: El eterno debate sobre el desencuentro entre la familia y la escuela
Esta noticia fue escrita el 12 de junio de 2019 por Yolanda Alfonso Arias, titulada en sociología, educadora de familias y aula de disciplina positiva. La noticia habla del eterno debate sobre el desencuentro entre la familia y la escuela.
Trata del trabajo tan duro que acarrean los docentes, por lo que esto los lleva a sufrir el síndrome del profesor quemado, que según la OMS ( Organización Mundial de la Salud), trata sobre una enfermedad producida por el trabajo. Según algunos escritores como Pablo Gutiérrez, este síndrome se asocia con problemas de dificultad en el control de la vida, por lo tanto no era aún reconocido como una enfermedad laboral en sí.
Esto se da en mayor medida en docentes de secundaria y bachillerato, pero existe un pequeño porciento en el que también se da en infantil y primaria.
Algunas de las principales causas que producen esta enfermedad son en primer lugar la falta de organización del centro educativo, los pocos recursos materiales, así como humanos, un incremento del horario lectivo, además del aumento de alumnos por aula.
Por estas causa según los datos recogidos, España es el segundo país de UE con mayor tasa de fracaso escolar, siendo el 19% de los jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y 24 años abandonaron el sistema educativo.
Según la escritora de esta noticia, uno de los problemas es que las familias han asumido esta situación como algo fuera de su propio control. A todo esto se le puede sumar la poca implicación por parte de las familias, ya que ésta debería de ser una prioridad muy importante del sistema educativo. La participación que deberían de tener las familias es muy escasa, ya que hacen uso de las tutorías una vez cada trimestre, o en algunos casos hasta una vez al año. Esta participación es individual, en el que las familias acuden a escuchar al docente sobre su hijo, de esta manera en algunos casos se puede dar si fuese necesario alguna propuesta.
Si la participación entre familias y escuela sigue de forma inexistente, es muy difícil que haya un cambio estructural de esta relación. Sin embargo hay ciertos docentes de los centros educativos y algunas familias que trabajan por una escuela democrática, en la que se dan un aprendizaje independiente, además de motivado, ya que sin motivación, no hay interés, y sin interés no hay aprendizaje, porque se aprende de aquello que te motiva.
En definitiva, si no se da una relación permanente entre la familia-escuela, no dejará de existir una precariedad entre ambas.
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